El Fokker E-1 de Max Immelmann

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El Fokker E-1 de Max Immelmann

 

Max Immelmann

Con su amigo íntimo y rival Oswald Boelcke, Max Immelmann creó una leyenda en la historia de la aviación que jamás ha sido superada. Estos dos hombres fueron los primeros en personificar con éxito la figura del piloto de guerra. El Kokker Eindecker con ametralladora disparando a través de la hélice fue considerado durante muchos meses, en un periodo crítico de la Primera Guerra Mundial en el frente occidental, como un aparato invencible.

Nacido en Dresde el 21 de septiembre de 1890, fue admitido en la Fliegertruppe con una misión el 12 de noviembre de 1914. Tras asignársele un puesto en primera línea, en abril del año siguiente recibió la orden de unirse a la Feldfliegerabteilung 10, una unidad de artillería con base en Vrizy. Quinte días más tarde regresaba a Alemania, donde fue asignado a la Feldfliegerabteilung 62, sirviendo en Döberitz bajo el mando del veterano piloto de combate Hauptmann Hermann Kastner.

Al llegar el frente hasta Douai el 13 de mayo, Kastner se dedicó a instruir a Oswald Boelcke, uno de sus pilotos, en las sutilezas de los primeros cazas monoplanos Kokker, que estaban siendo entregados por entonces. Boelcke, uno de los 11 pilotos cualificados para volar el Fokker, pasó el turno de sus conocimientos al joven Fahnrich Immelmann.

El 14 de julio Immelmann fue ascendido al grado de teniente suplente y, el 31 de julio, pilotó un Fokker por primera vez. Al día siguiente, a los mandos del aparato 3/15, derribó a su primera víctima. Después de que Boelcke, pilotando otro E-1, hubiera abandonado el combate al habérsele encasquillado la ametralladora, Immelmann atacó el avión británico, probablemente un BE-2 c, pilotado por el teniente William Reid. Tras un largo y encarnizado combate consiguió forzar a su oponente a descender hasta que se estrelló. El aparato británico estaba prácticamente indefenso al carecer de un vigía en la boca de las bombas, y el motivo de que Immelmann tuviera tantas dificultades para abatirlo fue su propia ametralladora que se encasquilló hasta 3 veces.

Fokker E-1

Durante un corto periodo Immelmann y Boelcke continuaron volando y combatiendo juntos, pero este último fue destinado en septiembre a una misión de escolta de un bombardero, e immelmann quedó como único piloto de caza defendiendo el área de Lille. Condecorado con la codiciada “Pour le Mérite” en enero de 1916, fue el creador del “giro immelmann” (similar en muchos aspecto a un giro lento hacia arriba como medio “loop”), que utilizó con buenos resultados para colocarse en la cola de su oponente.

Max immelmann derribado

El “Halcón de Flandes” cayó el 18 de junio de 1916 en el curso de una batalla contra un FE-2b biplaza del escuadrón de RFC número 25. Su avión fue visto alcanzado en el aire, y se atribuyó su derribo al teniente G.R. McCubbin y al cabo J.H. Waller. Sin embargo, los alemanes establecieron que el mecanismo de disparo Schneider había fallado (como ya había ocurrido antes) y que en realidad lo había destrozado su propia hélice